Saint-Malo, ciudad costera en la región de Bretaña, es un destino que te transportará a una época de corsarios, gracias a sus murallas y su historia marítima. Aunque nuestras expectativas iniciales no se cumplieron por completo, reconocemos que Saint-Malo tiene algo que ofrecer a quienes buscan una experiencia diferente en la costa francesa.

Después de Camaret-sur-Mer, Saint Malo es el último lugar de la Bretaña que vamos a enseñarte. La visita a Saint-Malo la hicimos en el viaje a Normandía, pero la incluimos en esta mini ruta, porque viniendo del Mont Saint-Michel es la puerta de entrada a la Bretaña francesa.

En la ciudad encontramos multitud de tiendas de souvenirs en cada esquina, restaurantes en los que te asaltaban para que pararas a comer y un ambiente que parecía más centrado en el turismo de masas que en preservar su autenticidad. La sensación de que todo era un saca dinero para turistas, no hizo más que aumentar nuestra decepción.

Si decides visitar Saint-Malo, en este post te dejamos algunas sugerencias útiles para aprovechar al máximo tu viaje.

¿Qué ver en Saint-Malo?

En Saint-Malo la historia corsaria se funde con la belleza del mar, las murallas medievales y las playas doradas. Explora los tesoros de esta ciudad costera.

Las murallas de Saint-Malo

Las murallas de Saint-Malo, con su origen en el siglo XII, son el epicentro histórico de la ciudad. Estas impresionantes fortificaciones medievales rodean el centro histórico y te transportan a una época en la que la ciudad era un puerto importante y un bastión defensivo.

Pasear entre sus almenas, las vistas al océano y fotografiarte junto a los cañones, vale la pena. En frente de una parte de estas murallas, hay un barco pirata a escala real que recrea las condiciones de vida de los corsarios que navegaban en estas aguas.

Murallas de Saint-Malo

Playas de arena dorada

Saint-Malo es conocida por sus amplias playas, que están bañadas por las aguas del Canal de la Mancha. Son el lugar perfecto para relajarse bajo el sol, dar paseos y disfrutar de un entorno natural único. Lo que hace que estas playas sean aún más especiales es el fenómeno de las mareas que cambian drásticamente el paisaje.

Paseamos por la Plage de Bon-Secours, la más frecuentada. Desde la muralla se ve la piscina natural, construida dentro de las aguas del océano. Cuando las aguas retroceden, la piscina permanece visible. Y con la marea alta, la piscina desaparece. Desde esta playa, si la marea lo permite, se puede llegar a las islas de Bé.

Playas de Saint-Malo

Puerta de Saint Vicent

Esta puerta destaca por la existencia de dos escudos, el de la derecha representa el Ducado de Bretaña, el de la izquierda es el escudo de la ciudad. Es una de las principales entradas a la ciudad amurallada.

Al cruzarla, tienes acceso a las calles empedradas de Saint-Malo. En esta zona también encontrarás numerosos bares, restaurantes y tiendas, lo que la convierte en un punto de partida perfecto para empezar el recorrido por la ciudad. Hay unas escaleras hacia arriba para poder dar un paseo por toda la muralla. Antes de entrar, tienes la Oficina de Información Turística, y la parada de autobús del P+R.

Puerta de Sant Vicente

Catedral de San Vicente

La Catedral de San Vicente es un magnífico edificio de estilo románico, gótico y renacentista con vidrieras que ilustran la historia de la ciudad.

Es una catedral completamente reconstruida, como toda la ciudad vieja, ambas destruidas durante la Segunda Guerra Mundial. Del interior, quizá lo que más destaca desde nuestro punto de vista es el tríptico del Apocalipsis y el gran altar con sus cuatro apóstoles. Estéticamente, es muy parecida a otras iglesias y catedrales de la zona. La entrada es gratuita.

Catedral de San Vicente

Castillo de Saint-Malo

El Castillo de Saint-Malo es una antigua fortificación militar ubicada en el corazón de la ciudad amurallada. Se construyó a lo largo de los siglos XV al XVIII por los duques de Bretaña como un escudo ante las frecuentes turbulencias que sacudían la ciudad. Entre las destacadas torres de esta fortificación se encuentra la renombrada Quic-en-Grogne, que lleva una inscripción: «Quien lamente, lo hará porque así lo deseo».

En la actualidad este edificio es el ayuntamiento y se ha convertido en el Museo de Historia de Saint-Malo. Visitar la mazmorra cuesta 5€.

Islas del Grand Bé y del Petit Bé

Estas dos islas son accesibles a pie durante la marea baja. Cuando la marea está baja, se forma un camino de arena que conecta las islas con la costa. Puedes caminar desde la playa de Bon-Secours para llegar a Grand Bé y desde la playa de Rochebonne para llegar a Petit Bé. Para los amantes de la literatura, se puede visitar la tumba de Chateaubriand.

Es importante consultar las tablas de mareas y planificar tu visita, para asegurarte de que el camino esté disponible.

Islas del Grand Bé y del Petit Bé en Saint-Malo

Fuerte Nacional

El Fuerte Nacional de Saint-Malo, construido en el siglo XVII, desempeñó un papel importantísimo en la defensa de la ciudad contra las amenazas marítimas. Esta fortificación ha sido restaurada y preserva. Los visitantes pueden explorar sus bastiones, túneles y plataformas. Siempre que se pueda acceder.

Desde sus murallas, se obtienen impresionantes vistas de las playas, el casco histórico y el mar, lo que lo convierte en un lugar destacado para disfrutar de la panorámica de la ciudad.

Fuerte Nacional de Saint-Malo

Otros lugares de interés en Saint-Malo

Si bien Saint-Malo puede ser el sueño de algunos viajeros, para nosotros, la realidad no cumplió nuestras expectativas y el tiempo tampoco nos acompañó. Así que hicimos una visita rápida y solo por los lugares más destacados. Pero si tienes tiempo adicional, considera explorar estas atracciones:

Faro Mole des Noires: visita el Faro Mole des Noires para disfrutar de vistas panorámicas y un vistazo al pasado marítimo de la ciudad.

Pasar por la Grand Porte: la Grand Porte es una entrada histórica a la ciudad amurallada que te llevará a la encantadora Saint-Malo.

Saint Servan y la Torre Solidor: explora el barrio de Saint Servan y la Torre Solidor para descubrir la historia y el encanto costero.

Iglesia de Saint-Sauveur: visita la Iglesia de Saint-Sauveur para explorar su arquitectura y rica herencia religiosa. Actualmente, es una sala de exposiciones.

Acuario de Saint-Malo: sumérgete en el mundo marino que alberga una variedad de especies marinas. Si vas con peques, les gustará.

Plaza Chateaubriand: disfruta de la atmósfera de esta plaza donde encontrarás tiendas y restaurantes encantadores.

Demeure du Corsaire: la residencia de los Corsarios es un lugar atípico y muy interesante para visitar. Mansión de alrededor de 1725 con un interior elegante, visitas guiadas en francés y eventos privados.

Maison du Québec: conoce la relación entre Saint-Malo y Quebec (Canadá) explorando su historia y cultura.

Étoile du Roy: impresionante buque histórico, una réplica de una fragata corsaria del siglo XVIII. Este buque, con su espléndida vela cuadra y su rica historia, ofrece a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la vida marítima de la época corsaria en la que Saint-Malo fue un baluarte.

Mapa: Saint-Malo en autocaravana

¡A continuación, te presentamos un mapa con todos los lugares imprescindibles para visitar en Saint-Malo!

¿Dónde aparcar en Saint-Malo?

Dejamos la autocaravana aparcada en el Parking Saint-Malo Feval P14 – EFFIA (48.64329172495094, -1.9938964357054545). Se trata de un amplio aparcamiento compartido para coches, autocares y autocaravanas. Por solo 7,50€/24h, incluye el autobús al centro histórico de Saint-Malo. El bus sale del parking cada 20 minutos La estación de recarga de agua está fuera del aparcamiento y es gratuita. A nosotros no nos dio sensación de seguridad, así que solo aparcamos para hacer la visita y continuamos la ruta, sin quedarnos a pasar la noche.

Nuestra visita a Saint-Malo nos dejó un sabor agridulce, ya que esperábamos encontrarnos con una ciudad que conservara el encanto de su pasado corsario y su historia, pero nos encontramos con un lugar que, en su mayor parte, parecía estar orientado al turismo de masas.

Es importante destacar que la opinión que acabamos de expresar es subjetiva y basada en nuestras propias expectativas y experiencias. Cada viajero es único, y lo que uno busca en un destino puede diferir de lo que otro valora. A pesar de nuestras impresiones personales, seguimos recomendando la visita a Saint-Malo a aquellos que estén interesados en conocer la ciudad.

Concluimos nuestra emocionante ruta por Bretaña. Pronto publicaremos una guía completa con toda la información. No olvides seguirnos en Instagram para mantenerte al tanto de nuestras futuras aventuras y consejos de viaje. ¡Hasta pronto!

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