Después de una mañana navegando por las aguas del Dordoña y perdiéndonos entre las callejuelas de La Roque-Gageac, uno de los pueblos más bonitos de Francia, ponemos rumbo —en apenas 10 minutos de carretera— hacia Beynac-et-Cazenac, otra joya medieval sobre un acantilado. Si viajas en autocaravana, hay una zona de aparcamiento específica de pago: el parking de autocaravanas Place d’Alsace,
Tras dejar atrás la impresionante cueva del Gouffre de Padirac, pusimos rumbo hacia uno de los pueblos más pintorescos del Périgord: La Roque-Gageac. Íbamos sin grandes expectativas y con el tiempo algo revuelto… pero acabó siendo una parada interesante. Un pueblo colgado de la roca, un paseo en barco por el río Dordoña y callejones medievales. ¿Merece la pena? Mucho.