Hemos visitado muchos castillos en nuestra ruta por el Valle del Loira, pero pocos nos han sorprendido tanto como el Castillo de Blois.
Este majestuoso palacio, situado en el corazón de la ciudad homónima, es una gran obra arquitectónica y ofrece un auténtico recorrido a través de la historia de Francia.
Con su mezcla de estilos gótico, renacentista y clásico, el castillo es un testimonio vivo de la evolución del arte y la arquitectura en el país. Blois fue también el escenario de intrigas políticas, dramas reales y secretos que aún parecen resonar en sus muros. ¡Te contamos todo lo que no te puedes perder!
Un castillo con siglos de historia
Lo primero que llama la atención cuando llegamos al castillo es su impresionante fachada, que combina elementos de distintas épocas y estilos. Al atravesar sus puertas, sentimos que estamos entrando en un libro de historia en el que cada sala nos cuenta una historia distinta. Blois fue residencia de varios reyes de Francia y testigo de eventos clave en la historia del país. Aquí vivieron Luis XII, Francisco I y Enrique III, entre otros monarcas, y fue en estas mismas salas donde la reina Catalina de Médicis, una de las mujeres más influyentes del siglo XVI, tramó estrategias políticas que cambiarían el rumbo de la nación.

Explorando las zonas del Castillo de Blois más emblemáticas
El ala de Luis XII: el inicio de un renacimiento arquitectónico
La visita comienza en el ala de Luis XII, una de las partes más antiguas del castillo y una de las primeras manifestaciones del Renacimiento en Francia. Construida entre 1498 y 1503, esta sección se caracteriza por su elegante combinación de ladrillo rojo y piedra blanca. La estatua ecuestre del propio Luis XII, situada sobre la entrada, nos da la bienvenida a un espacio lleno de historia.
En su interior encontramos el Museo de Bellas Artes de Blois, que alberga una colección de más de 300 obras, incluyendo pinturas, esculturas y tapices que abarcan desde la Edad Media hasta el siglo XIX.

El ala de Francisco I y su impresionante escalera
Si hay una imagen icónica del castillo, sin duda es la escalera de caracol del ala de Francisco I. Construida en el siglo XVI, esta impresionante escalera exterior, decorada con motivos renacentistas, parece flotar en el aire gracias a su ingeniosa estructura.
Francisco I, gran admirador del arte y la arquitectura italianos, fue el responsable de introducir muchas innovaciones renacentistas en Francia, y esta ala del castillo es un reflejo perfecto de su visión.

La Sala de los Estados Generales: un testigo de la política francesa
Esta inmensa estancia, construida en el siglo XIII, sirvió de punto de reunión para los Estados Generales convocados por Enrique III en 1576 y 1588. Es impresionante imaginar cómo esta sala fue el escenario de decisiones políticas cruciales que marcaron el destino de Francia.
Con su techo de madera poli cromada y sus dimensiones, la sala nos transporta de inmediato a una época en la que el debate político y las tensiones religiosas dominaban el país.

El ala de Gastón de Orleans: un sueño inacabado
El último tramo de la visita nos lleva al ala de Gastón de Orleans, construida en el siglo XVII. Su arquitectura, diseñada por François Mansart, rompe con la estética de las otras partes del castillo y nos muestra un estilo más sobrio y clásico. Sin embargo, esta sección nunca llegó a completarse, pues tras la muerte de Gastón de Orleans, el proyecto quedó abandonado.
¿Sabías que…?
El asesinato del Duque de Guisa: en 1588, en una de las salas del castillo, el rey Enrique III ordenó el asesinato del duque de Guisa, líder de la Liga Católica. Se dice que el duque, herido de muerte, intentó escapar hasta caer sin vida en el umbral de la habitación.
Recomendaciones útiles para la visita
Para disfrutar al máximo de la experiencia en el Castillo de Blois, aquí van algunos consejos prácticos:
Compra las entradas con antelación: la afluencia de visitantes puede ser alta en verano, por lo que recomendamos reservar con tiempo para evitar largas colas.
Asiste al espectáculo de luz y sonido: durante las noches de primavera y verano, el castillo ofrece un espectáculo que proyecta imágenes en sus fachadas mientras una narración te transporta a los momentos más emblemáticos de su historia.
Explora la ciudad de Blois: no te limites al castillo, ya que Blois es una ciudad bonita con calles adoquinadas, pequeñas plazas y vistas al río Loira que bien merecen un paseo.
Visita otros castillos cercanos: Blois es un excelente punto de partida para descubrir otras joyas del Valle del Loira, como el castillo de Chambord o el de Cheverny.

Área de autocaravanas de Blois
Si viajas en autocaravana a Blois, encontrarás un área tranquila y bien situada, a solo 1,3 km del centro, lo que se puede recorrer en unos 20 minutos caminando, ya que la zona es bastante llana. Las plazas son un poco estrechas y las autocaravanas quedan bastante juntas, pero pasamos una noche muy tranquila, sin ruidos ni molestias.
La tarifa es de 8€ por 24 horas, pero también hay opciones más flexibles: 2 horas por 2€ o 12 horas por 5€. El área dispone de servicios básicos como agua potable, drenaje de aguas grises y Wi-Fi gratuito, aunque no cuenta con electricidad.

Después de recorrer cada rincón del Castillo de Blois, nos vamos con buena sensación. No es solo un castillo, es un pedazo de historia de Francia. Desde las intrigas de la corte hasta su arquitectura, Blois tiene algo que te atrapará. Si tienes la oportunidad de visitarlo, no dudes en hacerlo.
Y si quieres ver más de nuestras aventuras, síguenos en Instagram. Gracias por leernos. Antes de este, estuvimos en el Castillo de Chaumont-sur-Loire y ahora seguimos rumbo al Castillo de Cheverny. ¡Nos vemos en la próxima!










Deja un comentario