En nuestra pequeña ruta por la región de Bretaña, hemos explorado ya los encantos de Vitré y los secretos del Castillo de Fougères. Teníamos la intención de visitar Dinan, pero como descubrirás más adelante en nuestra guía, el aparcamiento nos jugó una mala pasada. Así que directamente nos dirigimos hacia una joya de la costa bretona: Fort La Latte.

Esta fortaleza medieval está enclavada en un entorno costero espectacular. Así que, querido lector, te animamos a seguir leyendo y a unirte a nosotros en esta visita al Fort La Latte.

Descubre la historia del Fort La Latte

El Fort La Latte, también conocido como el Castillo de la Roche Goyon, tiene una rica historia que se remonta al siglo XIII. Fue construido por los señores de Matignon como una fortaleza defensiva para proteger la costa bretona de posibles invasiones, especialmente durante la Guerra de los Cien Años. Durante ese conflicto, el castillo cambió de manos varias veces, ocupado tanto por fuerzas inglesas como francesas.

Fort La Latte

En el siglo XV, la fortaleza pasó a manos de la familia Goyon-Matignon, quienes lo renovaron y ampliaron. Durante los siglos posteriores, el castillo desempeñó un papel importante en la defensa de la región y en la protección de las rutas marítimas estratégicas.

A lo largo de su historia, el Fort La Latte ha sido testigo de conflictos, asedios y restauraciones. En el siglo XIX, el castillo comenzó a deteriorarse y quedó en un estado de abandono hasta que fue restaurado en el siglo XX y abierto al público. Hoy en día, este impresionante castillo medieval es un sitio histórico bien conservado que atrae a visitantes de todo el mundo.

La visita al Fort La Latte

La entrada nos costó 7,5 € por persona. Aunque echamos en falta que nos dieran algún flyer con información del castillo, porque en la entrada no dan información y entonces hicimos la visita, pero nos faltaron datos.

Al acercarte a este imponente castillo, uno no puede evitar sentirse transportado a tiempos pasados. La imponente edificación de piedra nos invitan a adentrarnos en un mundo de caballeros y damas. El ambiente medieval se respira en cada rincón.

Una vez dentro, hay alguna sala decorada y pasadizos que nos transportan aún más en el tiempo. También se puede subir a las torres y es como si el pasado cobrara vida ante nuestros ojos.

Pero, ¿qué hace que valga la pena visitar el Fort La Latte? Además de su rica historia, este lugar ofrece unas vistas panorámicas impresionantes. Desde lo alto de la torre, podemos contemplar el mar azul turquesa extendiéndose hasta donde alcanza la vista. También se puede ver en la distancia el Faro de Cap Fréhel. Este icónico faro, que se alza en la punta del promontorio de Cap Fréhel, es una referencia clave para los navegantes en el Golfo de Saint-Malo.

Si disfrutas del senderismo, el fuerte está rodeado de senderos costeros que ofrecen caminatas a lo largo de los acantilados y la costa. Estos senderos te permiten explorar aún más la belleza natural de la zona y si quieres, puedes ir caminando hasta Cap Fréhel.

Fort La Latte

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la visita al Fort La Latte puede no ser adecuada para aquellos que tienen dificultades para moverse. Las empinadas escaleras y los estrechos pasillos pueden representar un desafío para algunas personas. Sin embargo, si estás dispuesto a superar estos obstáculos, te aseguramos que la recompensa valdrá la pena. Tampoco olvides llevar calzado cómodo para caminar porque el suelo es todo de tierra.

Por último, antes de planificar tu visita, verifica los horarios de apertura y las tarifas en el sitio web oficial del Fort La Latte. Los horarios pueden variar según la temporada.

SABÍAS QUE…

la película «Los Vikingos» (1958), dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Kirk Douglas, Tony Curtis y Janet Leigh, fue filmada en diversos lugares. Entre las locaciones destacadas se encuentran la Bretaña francesa y Noruega. Sin embargo, el espectacular clímax de la película se rodó en el castillo Fort La Latte. Te dejamos este vídeo para que veas la escena.

Parking para autocaravanas

El estacionamiento del fuerte incluye una zona reservada para autocaravanas (48.66445604981546, -2.2919830477933774). Es importante destacar que el parking es bastante pequeño y se llena rápidamente. Si vas temprano, no tendrás problemas para aparcar, aunque siempre hay gente incívica que deja la autocaravana mal estacionada ocupando varios espacios. Y este es uno de esos lugares. El único inconveniente que tiene es que no se puede pernoctar, porque está cerrado desde las 8 p. m. hasta las 8 a. m.

Cuando estuvimos, justo al lado de este parking, habían habilitado un gran descampado de tierra (48.664218, -2.294097) en el que se podía aparcar y pernoctar sin problemas. Una buena alternativa al parking reservado oficialmente a las autocaravanas. Desde estos parkings hasta el fuerte hay un paseo de algo más de 10 minutos.

Parking Fort La Latte

Fort La Latte es un destino que realmente vale la pena visitar. Descubrirás un viaje en el tiempo a través de sus muros y disfrutarás de vistas espectaculares.

Espero que este artículo haya despertado tu curiosidad y te haya animado a planificar tu propia visita al Fort La Latte. ¡No te arrepentirás!

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