La ruta por la Selva Negra en autocaravana está llegando a su fin, pero antes de ir a Friburgo, la última ciudad que visitaremos, hacemos una parada en el pueblo de Gengenbach.
Si buscas un destino que te transporte a un mundo de fantasía, no puedes perderte Gengenbach. Sin duda es un pueblo medieval que parece sacado de un libro de cuentos. Además, es el escenario de una peli de Tim Burton.
¿Quieres saber qué ver y hacer en Gengenbach? Te lo contamos a continuación.
8 lugares imprescindibles
Kinzigtor
Kinzigtor es una de las antiguas puertas de la ciudad que solía ser parte de las murallas. Si dejas aparcada la autocaravana en el punto que te indicaremos más adelante, esta torre te dará la bienvenida por la entrada sur. Se construyó en el siglo XIII, tienes 6 plantas, está muy bien conservada, pintada y tiene un escudo de armas. En el interior hay un pequeño museo dedicado a la historia militar, que cuenta cómo la torre protegía y permitía la entrada de los residentes a las murallas.

Obertorturm
Marktplatz
Y llegamos a la Plaza del Mercado. Está rodeada de restaurantes y tiendas locales. El edificio más llamativo que encontrarás en ella es el Ayuntamiento.
Los sábados por la mañana, este lugar se transforma con un animado mercado de verduras, pescado y productos artesanales. También encontrarás algún puesto de comida.
En la plaza hay una fuente con la figura de un caballero y fue creada por Max Spranger en 1582. En su escudo aparece el escudo de la ciudad y en la mano derecha lleva los privilegios de la ciudad imperial.

¿Sabías que… ?
Gengenbach fue el escenario de una de las escenas de la película “Charlie y la fábrica de chocolate» (2005). Tim Burton escogió este pueblo para ser el hogar de Augustus Gloop, el niño glotón que encontró uno de los cinco boletos dorados para visitar la fábrica de Willy Wonka. Sin embargo, en la película es Düsseldorf.
Ayuntamiento de Gengenbach
Sin duda, es el edificio más bonito de la ciudad. Fue construido en el siglo XVIII por Victor Krenz. Está muy bien conservado y tiene una mezcla de estilos desde el barroco, al clasicismo y el rococó. Llaman la atención las figuras que tiene en el frontal. Estas esculturas son la Justicia y la Prudencia.
En Navidad, el Ayuntamiento se transforma cada año en un calendario de adviento gigante. Cada día, del 1 al 24 de diciembre, se abre una de las ventanas de la fachada y se muestra una imagen relacionada con un tema navideño. Además, se acompaña de música y espectáculos en la plaza.

Engelgasse y Höllengasse
Son dos callejuelas muy pintorescas que realmente tienen esa atmósfera medieval que transmite toda la ciudad. La traducción viene a ser algo así como la calle de los ángeles y la calle del infierno. Encontrarás las típicas casas con entramados de madera, bancos, portones antiguos o carteles con nombres curiosos.

Stadtkirche Sankt Marien
Entre las casas de Gengenbach destacada la torre barroca de la antigua iglesia del monasterio y la actual iglesia de Santa María. Durante casi 1100 años, los monjes benedictinos residieron y difundieron el mensaje cristiano. En la actualidad, el monasterio sirve como residencia parroquial y, en su mayoría, como extensión de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Offenburg.

Torre Niggel de Gengenbach
Originalmente, se utilizaba como torre de reloj y prisión. La sección inferior de la torre data del siglo XIV, mientras que la estructura octogonal que la corona es de casi dos siglos más tarde. Actualmente, en la torre está el «museo de los tontos«, que rinde homenaje a las antiguas festividades de carnaval de la ciudad, ofreciendo una perspectiva única sobre esta tradición ancestral.

¿Dónde aparcar la autocaravana en Gengenbach?
En estas coordenadas 48.4027, 8.0205 podrás dejar aparcada la autocaravana. Nosotros hicimos la visita en poco más de 1 hora y aparcamos aquí. Es perfecto para visitar el pueblo durante el día, aunque no lo recomendamos para pasar la noche. Es una calle a las afueras del pueblo, muy transitada, con mucho ruido. No es un sitio tranquilo para pernoctar.
Mapa de Gengenbach
Este mapa te guiará a través de los puntos destacados de la ciudad.
Después de pasar la mañana en Gengenbach, continuamos la ruta hasta Friburgo. Sí, Gengenbach nos ha gustado más que Schiltach. El tiempo no nos acompañó mucho, porque estaba medio lloviendo y la visita quedó un poco deslucida. Pero sin duda, su historia y su arquitectura lo convierten en uno de los destinos más encantadores de la Selva Negra.
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